El productor Sam Raimi nos trae ésta aterradora película basada en hechos reales, donde quedará claro que el demonio no respeta sexo, edad, y mucho menos creencias religiosas.
Dentro del género de horror, a lo largo de los años hemos visto innumerables cintas que lidian con el delicado tema de las posesiones demoniacas, donde personas inocentes – en su mayoría niños – son invadidos por seres de bajo astral provenientes de lo más profundo del infierno, haciendo que los protagonistas cercanos a la víctima prácticamente pierdan todo rastro de fé. Pero siempre ha estado cerca un sacerdote, defensor de la fé católica, apostólica y romana para hacer frente al mal. Pero ¿es que acaso el demonio sólo elige como blanco de sus ataques a quienes profesan ésta fé? En Posesión Satánica, las cosas son diferentes, ya que ahora seremos testigos de cómo los judíos le plantan cara al maligno.
Tras el incendio de su casa, una señora mayor es trasladada al hospital, donde sólo consigue expresar su odio por “la caja”. Días después, en el jardín de su casa, se celebra una venta de garaje, donde la pequeña Emily y su padre compran “la caja” y se la llevan a casa. Clyde y Stephanie Brenek no ven motivo de alarma en la extraña obsesión de su hija por dicho objeto . Pero cuando su comportamiento se vuelve agresivo y cantidad de sucesos inexplicables comienzan a suscitarse, la pareja empieza a temerse que haya una presencia maléfica entre ellos, sobre todo al descubrir que la caja en cuestión fue creada para albergar a un dibbuk, un espíritu desencarnado que toma posesión del cuerpo de un ser humano y acaba por destruirlo. Tras una visita a un rabino, son informados que la caja contiene un espíritu demoníaco que consumirá a su hija a menos que consigan devolverlo a la caja mediante un exorcismo…
El angustiado padre que debe lidiar con ésta aterradora situación donde la integridad de su propia hija está amenazada por entidades que no son de éste mundo es Jeffrey Dean Morgan, quién ya había tenido encuentros con lo sobrenatural dentro de la exitosa serie de TV Sobrenatural, interpretando al padre de los protagonistas y líder de la dinastía caza-criaturas. Pero sin duda el papel por el que más recordamos a Jeffrey es como el Comediante, el oscuro anti-héroe de la cinta de Zack Snyder Watchmen, donde es precisamente la suerte que corre su personaje quien eventualmente desata los eventos de la cinta.
Interpretar a una niña víctima de Posesión Satánica jamás ha sido algo sencillo (pregúntenle a Linda Blair), y en ésta ocasión la responsabilidad recae en la jovencita Natasha Calis, labor que es más complicada aún cuando es ésta cinta la que representa su primer acercamiento al cine de horror, interpretando a un personaje en el que prácticamente recae todo el peso de la cinta y la responsabilidad de hacer que la cinta fluya y que el horror sea creíble. Más cuando el trabajo de Natasha se basaba casi en su totalidad en trabajos para TV, que incluyen doblaje en cintas animadas de Barbie o versiones actualizadas de Alicia en el País de las Maravillas. Sin embargo, basta ver el tráiler de Posesión Satánica para que la actuación de Natasha consiga ponernos los pelos de punta.
Sam Raimi no solamente es un destacado director que nos entregó la trilogía basada en el héroe de Marvel Spiderman, sino que desde sus inicios es un amante del cine de horror, y nos entregó un clásico como lo es El Despertar del Diablo – con sus respectivas secuelas. Además de todo, en el afán por compartir su gusto por el género, ha sido el responsable de traer a América cintas como la asiática Ju-On (de la que después se hizo el respectivo remake). En ésta ocasión, Raimi produce esta terrorífica historia, por cierto basada en un hecho real, de cómo una familia debe permanecer unida para poner final a un mal indescriptible. En concreto la cinta, dirigida por Ole Bordenal, se basa en un artículo publicado en Los Angeles Times, “A Jinx In A Box”, de Leslie Gornstein.
Posesión Satánica aterrorizará a los espectadores mexicanos a partir del 31 de agosto, y seguramente después de ver ésta cinta, lo pensarás dos veces antes de comprar alguna antigüedad en la próxima venta de garaje de tus vecinos.

Por: Real Breaker
Para: Cineopsis